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28/11/10

Diez teorías científicas que fueron largamente tomadas por buenas y acabaron probándose erróneas (I)

La ciencia no es dogmática (o al menos no debería serlo). Una teoría sólo tiene vigencia hasta que otra más precisa viene a sustituirla. 


Esto no es una prueba de que la ciencia es de natural falible (“si nos engañaron en el pasado, pueden estar haciéndolo ahora”) sino precisamente de la capacidad de regeneración de la ciencia, que no es otra cosa que el compendio del conocimiento humano sobre el funcionamiento del mundo.

La revista Edge ha preguntado a un selecto grupo de científicos por las teorías científicas que dominaron el conocimiento durante un prolongado período de tiempo para acabar siendo consideradas erróneas. He aquí una selección de las diez más notables:
La fuerza de gravedad no existe, es una ilusión
El Eureka (erróneo) más narrado. Astrosurf.
Quién la propone: David Deustch, físico cuántico.
La teoría: Newton formuló la ley de la gravedad en el siglo XVII pero la creencia en que existe algo llamado “fuerza” que vincula a los objetos precede al sabio inglés. En realidad, la ley de la gravedad estuvo vigente durante tan largo período porque “ofrecía una buena explicación y no existía una teoría rival que explicara por qué los objetos pesados ejercían una fuerza donde quiera que reposaran”, explica Deutsch.
La refutación: La realizó Einstein, en la teoría general de la relatividad: No existe el empuje gravitatorio, sino un efecto de la geometría producido porque la Tierra deforma el espacio-tiempo de nuestro entorno, y es el espacio empuja hacia el suelo”, explica Judith de Jorge en ABC.


Los pájaros no son estúpidos (al menos no todos)
Quién la propone: Irene Pepperberg, psicóloga.
La teoría: Los pájaros son estúpidos, puesto que los pioneros de la neurobiología no fueron capaces de encontrar nada en el cerebro de las aves que recordara al córtex de los primates. Además, para comprobarlo realizaron test de inteligencia con palomas, “que no es precisamente el pájaro más inteligente”, apunta Pepperberg.
La refutación: Los pájaros son tan inteligentes como necesitan ser para sobrevivir y reproducirse, no para aprobar unas pruebas realizadas por una especie poco empática en la comunicación heteroespecífica.

No existe tal cosa como el éter
Quién la propone: Steven Strogatz, matemático
La teoría: Si todas las ondas necesitan algún medio por el que propagarse (las del sonido a través del aire o el agua, las de la guitarra a través del propio instrumento) debe de exsitir un medio por el que se propague la luz en el espacio. Ese medio es el “éter luminoso” que nos rodea por todas partes.
La refutación: Llegó gracias a los trabajos experimentales de Michelson Morley y a los teóricos de Albert Einstein.


Las úlceras no las causa el estrés sino una bacteria
Quién la propone: Frank Tipler, físico, y varios más.
La teoría: Que las úlceras estomacales eran una reacción psicosomática al carácter de la persona (estrés, ira, etc.) ha sido algo ampliamente asumido por la comunidad médica hasta fechas bien recientes.
La refutación: En 1982, dos médicos australianos vincularon la presencia de una bactería en el tracto digestivo con la úlcera y la gastritis. Tipler también hace referencia a un “moderno Galileo” en el debate, un científico que fue condenado en 1960 “por pensar que una bacteria podía causar las úlceras”.


Las suelas de los zapatos, mejor cuanto más gruesas
Quién la propone: Emanuel Derman, ingeniero industrial
La teoría: Cuanto más gruesas son las suelas de las zapatillas y zapatos más evitan las lesiones en los corredores. “En los años 70 las suelas engordaron hasta tamaños ciclópeos”, dice Derman.
La refutación: Recientes estudios demuestran que correr descalzo, en cualquier superficie, incluido el asfalto, produce menos impacto que caminar sobre zapatos rígidos, elevados sobre tacones.

Diez teorías científicas que fueron largamente tomadas por buenas y acabaron probándose erróneas (I)
25 Noviembre 2010 - 18:08 - Autor: Iñaki Berazaluce